Hola de nuevo a todos, debido a las diversas entregas, no hemos podido publicar muchas entradas en las últimas semanas pero al fin estoy de vuelta.
Hoy quiero ofreceros el primer proyecto de mi carrera como arquitecto en la ETSAM, promovido en la asignatura de Análisis e Imagen de la Ciudad en mi primer cuatrimestre. Sobretodo quiero comenzar dando las gracias a nuestra profesora Belén Moneo, hija del conocido arquitecto Rafael Moneo, por esforzarse en su labor para enseñarnos a desenvolvernos en el campo de la arquitectura no solo ligado a su parte teórica sino práctica fuera de la escuela.
Nuestro proyecto consistía en escoger una zona concreta de un barrio que estuviese en nuestra zona de interacción (previamente escogida en los trabajos anteriores) y proponer una renovación, o una nueva concepción espacial de ese lugar. El trabajo tenía muchas ventajas puesto que no partíamos de materiales específicos ni de presupuesto concreto, tan solo de una fecha limite, es decir, se trataba de una tarea para nuestra diversión e imaginación como arquitectos.
A la hora de escoger nuestro proyecto pensamos en cual sería la reforma que mayor impacto positivo podría tener en la ciudad. Y visto lo visto hasta ese momento, decidimos escoger una plaza...
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| La Plaza Vara del Rey (Rojo) tiene nodos famosos en la ciudad como son La Puerta de Toledo, La Catedral de la Almudena o la Puerta del Sol (todo ello en Azul) |
La Plaza Vara el Rey se encuentra ubicada en la fachada lateral de la calle Ronda de Curtidores (Madrid, España), cercano al inicio de El Rastro madrileño. La plaza estaba rodeada de edificios pertenecientes al Madrid antiguo, muy próximos, de tres o cuatro pisos, con un color rojizo debido al ladrillo en su fachada (color característico del Madrid de los Austrias). La plaza poseía unas grandes dimensiones y tenía una situación muy favorable dentro de la zona centro de Madrid puesto que: se encontraba en el inicio de El Rastro, además de su situación céntrica en la ciudad y, lo más importante, establecía un gran espacio diáfano en un barrio donde los edificios están altamente adheridos y juntos, provocando un espacio concentrado y siendo menos organizado.
Nuestra propuesta fue: establecer la plaza como estructura principal de un supuesto eje comercial (establecido en el Plan Madrid Centro propuesto por Ezquiaga). Para ello preguntamos la opinión de las personas que vivían en sus alrededores, como por ejemplo una residencia de ancianos anexionada a la plaza. Después de preguntar a ciertos ancianos, sacamos la conclusión en que la plaza servía actualmente para el tránsito de personas y como parque para la gente que viviese en sus alrededores.
Nuestro propósito era distinguir la plaza Vara del Rey como un lugar no solo de tránsito sino a su vez de interacción social, puesto que a nuestra llegada al lugar nos llamo la atención que las únicas personas sentadas en los bancos eran amigos/as, aparentemente mayores de cincuenta años, que charlaban. Por lo que nuestra propuesta no debía afectar a dicho propósito sino añadir mas facultades de uso a la plaza.
Por esta razón, nuestras ideas sobre el proyecto fueron: primordialmente, eliminar los aparcamientos existentes, liberando así una gran extensión de terreno para poder tener mayor impacto peatonal; añadir una masa arbórea más predominante, cuya solución era mantener los árboles y darles un mayor espacio de crecimiento; y proponer, en esencia, agua. Pensamos que un lugar altamente concentrado por casas y personas en un momento determinado, por ejemplo en agosto a la hora del mediodía, debía ser un lugar de altas temperaturas y claramente poco apetecible para el ocio.
Hasta entonces parecía que teníamos todo pensado y una idea clara para el proyecto, pero nos topamos con el mayor problema a nivel conceptual: el gran desnivel del terreno. De un vértice de la plaza a su contrario tenía un desnivel cercano dos metros, por lo que la opción del agua con semejante desnivel se veía inviable.
Finalmente conseguimos establecer el centro de la plaza como un bloque completamente a nivel y añadir rampas a sus alrededores que permitiesen el tránsito a los otros dos niveles, que permanecían con pendiente variable. De este modo establecimos una fuente extensa de agua a lo largo de todo ese bloque central que estaría cubierta por unos tablones de madera (especiales contra la humedad) para poder caminar sobre madera y agua al mismo tiempo. Además la incorporación del agua de nuevo a esa fuente vendría de la mano de unas fuentes en pendiente que portasen un motor interno capaces de captar y soltar el agua desde una altura y depositarla en la parte inferior de la fuente extensa.
En conclusión, al situarnos dentro de la plaza, nos encontraríamos un lugar rodeado por casas antiguas con un sonido de fondo del agua impactando sobre la fuente; con suerte, los árboles podrían estar dando sombra sobre mi, acompañado de una persona afín a mi compartiendo experiencias o simplemente charlando. Añadiéndole nuevos puestos alimenticios, podría convertirse en el nodo que buscamos desde el principio.
Maqueta Plaza Vara del Rey
Proyecto realizado por:
María Porras
Eloïse Masson
David Hernández-Cornejo